Par 3 en bajada sobre el arroyo, con el green recostado contra el bosque. Desde el tee se ve el hoyo entero y ese es el problema: la caída come palo, la decisión se toma arriba y abajo queda poco margen para corregir.

El bosque encajona los fairways y, apenas se abre, aparece el Catedral por encima del lago Gutiérrez.
Arelauquen ocupa 710 hectáreas sobre la costa norte del lago Gutiérrez, a unos quince kilómetros del centro de San Carlos de Bariloche, y más de quinientas de esas hectáreas están declaradas reserva natural. El campo lo levantó Burco Desarrollos, filial argentina del grupo belga Burco N.V., como pieza central del emprendimiento. En mayo de 2001, cuando el diario Río Negro fue a ver la obra, había once hoyos terminados y siete en construcción, cinco lagos artificiales excavados y un sistema de riego computarizado con doscientos aspersores y más de diez mil metros de cañería enterrada. Hasta entonces Bariloche tenía una sola cancha de dieciocho hoyos; la inauguración de noviembre de 2001 quedó marcada como el hito fundacional del club.
El recorrido sale y vuelve entre laderas arboladas, con el lago Gutiérrez de un lado y el cerro Catedral enfrente. La tarjeta reparte cuatro par 3, tres par 5 y once par 4 para un par 71, con un solo par 5 en la ida. La primera vuelta corre relativamente llana y el desnivel se concentra en los últimos nueve, que es donde está el 17, el par 3 en bajada que cruza el arroyo.
La trazó Vicente "Chino" Fernández, uno de los mejores jugadores que dio el golf argentino: nacido en Corrientes en 1946, caddie a los nueve años, profesional en 1964, ocho veces campeón del Abierto de la República y ganador de más de sesenta torneos, cuatro de ellos en el Champions Tour norteamericano. El club lo acredita como asesor integral del diseño y de la construcción del campo.
El acceso está reglado y conviene saberlo antes de viajar. El club pide handicap de la Asociación Argentina de Golf o de una institución equivalente; quien no lo tiene debe pedir autorización a la Comisión de Golf cada vez y salir acompañado por un jugador con handicap o por el profesional del club. El tarifario distingue socios, familiares, huéspedes del Arelauquen Lodge y visitantes. El aeropuerto de Bariloche queda a unos veinte minutos, y la ventana de juego que reconoce el municipio va de octubre a abril, aunque el club se declare abierto todo el año.
Sobre la arquitectura de la cancha
Vicente "Chino" Fernández acompañó el proyecto como asesor integral del diseño y de la construcción, y el campo se inauguró en noviembre de 2001. Es el trazado original y no tiene rediseño estructural posterior documentado.
Seguir la obra
Ningún arquitecto de esta ficha aparece en otra cancha del catálogo.
Lo que la hace única
Once de los dieciocho hoyos son par 4, y la ida trae un solo par 5: el par 71 casi no cambia de ritmo.
Par 3 en bajada sobre el arroyo, con el green recostado contra el bosque. Desde el tee se ve el hoyo entero y ese es el problema: la caída come palo, la decisión se toma arriba y abajo queda poco margen para corregir.
Bariloche tiene dos canchas de dieciocho hoyos y una ventana de juego que el municipio acota de octubre a abril. Eso ordena las expectativas: Arelauquen funciona como el ancla de golf de un itinerario patagónico, no como el destino completo del viaje. En el campo manda el bosque. Los fairways corren entre árboles, hay tramos donde el corredor se cierra y el driver deja de ser la respuesta automática. La ida es la parte tranquila; el desnivel se junta en la vuelta de atrás. Es la 45.ª de Argentina en Top 100 Golf Courses y conviene decirlo de frente: su mérito está en el emplazamiento antes que en el trazado.
La trazó Vicente "Chino" Fernández. Nació en Corrientes en 1946, empezó de caddie a los nueve años, se hizo profesional en 1964 y ganó ocho veces el Abierto de la República; sumó más de sesenta títulos en su carrera y cuatro en el Champions Tour norteamericano. El club lo acredita como asesor integral del diseño y la construcción del campo. Para un jugador argentino, la ficha de Arelauquen empieza por ahí.
Llegá con el handicap nacional en regla: sin credencial de la AAG o equivalente, el club exige permiso de la Comisión de Golf y que salgas acompañado.
Temporada alta: Diciembre a Febrero. Temporada de valor: Marzo, Abril, Octubre, Noviembre.
Octubre y abril pueden traer viento y mañanas frías; a cambio, la cancha y el resto de Bariloche están mucho más tranquilos.