La estancia que Larreta compró en 1918
Enrique Larreta, escritor y diplomático, autor de La gloria de don Ramiro, compró en 1918 un campo llamado El Potrerillo, a unos seis kilómetros de Alta Gracia. Entre 1920 y 1924 levantó ahí una casona de estilo colonial, y en 1927 sumó una capilla de piedra caliza sacada de la cantera de la propia estancia, con una Virgen de la Merced que modeló él mismo en arcilla.
Ignacio Zuberbühler, su nieto mayor, se instaló con su familia en la casona en 1968. En diciembre de 1999 se inauguraron los primeros nueve hoyos junto con el driving range, y ese mismo año la casa empezó a funcionar como hostería. Los segundos nueve se habilitaron en 2003, según el club, y a fines de 2014 se inauguró un clubhouse nuevo, proyectado por Ignacio Zuberbühler Larreta y Claudia Mestre.
Diez hoyos con agua en un valle de piedra
La cancha ocupa un valle cerrado por morros, a unos 677 metros sobre el nivel del mar. Dos arroyos atraviesan el recorrido, los tees elevados dejan ver las calles de Tifway 419 desde arriba, y los greens son de agrostis L93, construidos bajo norma USGA.
Hay cinco juegos de bochas, de 7.170 yardas desde negras a 5.212 desde rojas. La práctica se reparte entre un driving range de 350 yardas y una academia con dos boxes cubiertos y putting green sintético.
Una cancha de libro
En 2015 Tom Doak la incluyó en el volumen 2 de su Confidential Guide; El Cronista informa que le dio la calificación más alta entre las canchas de 18 hoyos de Centroamérica y Sudamérica.
Es un club privado que recibe visitas autorizadas, y es sede del Abierto de El Potrerillo de Larreta, un torneo de aficionados a 54 hoyos que suma para el ranking de la Federación de Golf de la Provincia de Córdoba.