Golf con dirección en la calle principal
Gullane es un pueblo de unos 2.800 habitantes con cinco canchas de links a distancia de caminata. El club se fundó en junio de 1882 —ocho vecinos que se juntaron a discutir cómo mantener los links en condiciones— y la No.1 abrió dos años después, la mayor de las tres. El 1 sale a la sombra de los árboles, a metros del pro shop original, y el 18 vuelve a dejar a los jugadores en el mismo lugar. Hay registros de golf sobre este terreno desde 1650.
La superficie es el argumento técnico. Top 100 Golf Courses lo resume diciendo que acá no hacen falta reglas de invierno: si la bocha queda en el fairway, el lie es bueno en cualquier mes del año. Los bunkers son de tepe apilado, y el reglamento local de la tarjeta lo confirma sin poesía — no hay alivio gratis para una bocha incrustada en la cara de tepe. La misma tarjeta da alivio por marcas de casco. Los caballos son parte vieja de esta historia: entre 1842 y 1892 los de carrera entrenaron sobre Gullane Hill, hasta que una decisión de Lord Low en 1892 dejó el terreno definitivamente para el golf, y el hoyo 3 todavía se llama Racecourse por el hipódromo del siglo XVIII que cruzaba ahí.
Desde el tee del 7, en el punto más alto de la propiedad, la vista cierra 360 grados: las Lammermuir Hills al sur, el Firth of Forth al norte y al este, y las banderas de las canchas vecinas por todos lados.
one of the most beautiful spots in the world
Así describió Bernard Darwin la cumbre de Gullane Hill en una nota para Country Life, reproducida después en su libro Playing The Like.
Más torneos que cualquier vecina, salvo una
La hoja de servicios es larga y el club la publica entera: más de setenta torneos profesionales, campeonatos nacionales e internacionales amateur y matches entre países, más que cualquier otra cancha de East Lothian después de Muirfield. El Scottish Open pasó dos veces, en 2015 con Rickie Fowler y en 2018 con Brandon Stone, las dos sobre un recorrido compuesto que tomó algunos hoyos de la No.2 —las fuentes no coinciden en cuántos—. Ese mismo 2018, Ariya Jutanugarn ganó acá el Ladies Scottish Open.
Antes de todo eso, la No.1 fue sede de ocho Final Qualifying del Open —el de 1959 lo ganó Peter Thomson—, del Ladies' British Open Amateur que en 1947 se llevó Babe Zaharias, y del Scottish Women's Amateur donde Catriona Matthew ganó en 1994. Bernard Gallacher ganó acá el Scottish Open Amateur Stroke Play en 1967, y el club recibió su primer campeonato británico femenino en 1897.
El club conserva además un museo armado por Archie Baird, ex capitán, historiador y coleccionista, autor de Golf on Gullane Hill.