Cinco par 3 en un par 70
El par 70 de Llao Llao se reparte en 35 y 35, con cinco par 3 y apenas tres par 5, y ninguno de los tres par 5 llega a las 520 yardas: 482 en el 1, 480 en el 13 y 516 en el 17. Desde la barra azul el recorrido mide 5.856 yardas; desde blanca, 5.514; desde damas, 4.931. Con esos números el driver no es la herramienta principal de la vuelta, y el índice 1 de la tarjeta confirma dónde está puesta la exigencia: el hoyo 2, un par 4 de 412 yardas, el más largo del campo.
El diseño actual se atribuye a Emilio Serra y se fecha en 1993, el período en que el hotel salía de su restauración, aunque algunas guías de campos publican 1980 como año de apertura. Ninguna de las dos versiones está documentada por el club, que en sus páginas de golf no menciona ni arquitecto ni año.
El bosque marca el ancho
La cancha está adentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, sobre la península donde el hotel se levantó en madera en enero de 1938, se incendió en octubre de 1939 y reabrió en piedra en diciembre de 1940. Los cipreses y alerces acompañan la vuelta entera —hay fuentes que les calculan cuatro siglos— y son ellos, más que los bunkers, los que definen el ancho utilizable de cada fairway. El lago entra en el diseño en tres hoyos: el 10 y el 14 lo tienen incorporado al trazado, y el 18 se juega directamente por encima del agua.
El match del 2001
En 2001 la cancha fue sede de la tercera edición del Llao Llao Classic, y la final de match play la jugaron Rafael Echenique, de 21 años, y Ángel Cabrera, de 32. Ganó Echenique por 3 y 2 y se llevó su primer título profesional. Top100GolfCourses registra que el campo alojó el match play de profesionales argentinos en 1999, 2000 y 2001, aunque no publica los ganadores de las dos primeras ediciones.
La temporada de golf de Bariloche va de octubre a abril según el sitio oficial de turismo de la ciudad, y el club acompaña ese calendario con horarios que cambian por estación: 9 a 19 en primavera, 8 a 19 en verano con último turno de 18 hoyos a las tres de la tarde, y en otoño e invierno sujeto al clima, con cierre los lunes. El green fee se vende tanto a huéspedes del hotel como a visitantes, en tarifas que el club no publica en su web.