El links que empezó como cancha de la casa
En la década de 1850, John Jameson III hizo nueve hoyos en el terreno de St Marnock's para jugar con amigos y familia que venían de Escocia. Irlanda todavía no tenía un club de golf: el primero, Royal Curragh, se fundó en 1858. Años después Jameson le arrendó terreno a los fundadores del Portmarnock Golf Club y terminó siendo presidente de ese club. Tres Jameson están enterrados en el cementerio que da al primer hoyo, John entre ellos, y la casa de la familia es hoy parte del resort.
El links actual ocupa 203 acres de esa península y abrió en 1995. Lo que lo separa del resto del golf de Dublín no es el trazado sino la logística: el hotel de cuatro estrellas está adentro del predio, con spa, tres puntos de comida —incluido el Jameson Bar— y JJ's, la casa de mitad de vuelta, al lado del 9. La familia Gagliardi compró la propiedad en 2019, encaró la obra y el 3 de octubre de 2023 relanzó la cancha con el nombre que arrastra la historia: Jameson Golf Links.
Se juega en dos partes. Los primeros ocho hoyos van sobre terreno más manso, con pot bunkers alrededor y poco drama de relieve. Del 9 en adelante la vuelta trepa a la duna y ya no baja: es donde está el par 3 nuevo, los dos par 5 del regreso y el 13, que con 467 metros de par 4 se lleva el index 1 sin discusión. El viento no ayuda a memorizar la cancha, y eso Lynch lo señala como una diferencia con los links de la costa oeste: acá no viene siempre de la misma dirección. Son 6.605 metros desde azules y 5.760 desde verdes, que es el juego de bochas donde la mayoría de los visitantes la va a pasar bien.
La cancha tiene más historia competitiva de la que su perfil sugiere. Recibió el AIB Ladies Irish Open en 2008 y 2009 —ganaron Suzann Pettersen y Diana Luna, las dos con 205— y antes había sido sede de la competencia de golf de los Special Olympics World Summer Games de 2003, cuando los juegos se hicieron en Dublín. En 2021 fue el primer links de Irlanda en recibir una fecha del Challenge Tour: el Irish Challenge se jugó a puertas cerradas y lo ganó el neerlandés Daan Huizing en desempate.
Está a quince minutos del aeropuerto de Dublín, que es el dato que define su lugar en un viaje: es la cancha que se puede jugar el día que se llega o el día que se vuelve, sin que el traslado se coma la ronda.