El campo que Strantz dibujó a caballo
Mike Strantz entró al golf por la puerta de servicio: en 1979 estaba en la cuadrilla de mantenimiento del Inverness Club de Toledo, preparando la cancha para el US Open, cuando Tom Fazio lo vio trabajar y se lo llevó. Fueron ocho años como diseñador de campo en obras de Fazio antes de abrir su propio estudio. Su método no se parecía al de nadie: pasaba semanas recorriendo el terreno a caballo, dibujaba cada hoyo a mano en acuarela y lápiz con los árboles y las piedras puestos uno por uno, tomaba un solo proyecto por vez y lo dirigía parado en la tierra, marcando el suelo con aerosol para los shapers.
Uno de los shapers que trabajó con él resumió el método en una frase.
Cuando terminamos, quedó exactamente igual a su dibujo.
La frase es de Jeff Jones, en un perfil de GOLF.com sobre el arquitecto.
Índigo, arroz y trescientos veinticinco acres
El terreno tiene nombre desde mucho antes que la cancha. True Blue Plantation arranca con una concesión de 500 acres otorgada a Anthony Shorey en 1711, pasa a la familia Pawley y para la década de 1730 supera las 1.300 acres. Se cultivó arroz y, según la reconstrucción histórica del condado de Georgetown, probablemente índigo: de ahí el nombre, el azul del tinte. A fines de los ochenta la propiedad se convirtió en desarrollo de golf y viviendas, y en febrero de 1998 abrió la cancha sobre 325 de esas acres, cinco años después de Caledonia Golf & Fish Club, el otro Strantz de Pawleys Island.
Strantz usó las 325 acres enteras y el resultado es un campo de escala poco común: calles que en algunos tramos llegan a las cien yardas de ancho, greens enormes y arena en los dieciocho hoyos, casi toda jugada como waste area, con lies de hardpan en lugar de bunkers rastrillados. El recorrido también es atípico —cinco pares 3 y cinco pares 5, con el 9 y el 10 pares 5 consecutivos en el cambio de nueve— y tiene desniveles que no abundan en la costa de South Carolina. La arena manda hasta el 15; del 16 al 18 el agua toma el control y el cierre se juega frente al clubhouse del techo azul.
Lo que se movió desde 1998
Strantz volvió en 2000, apenas dos años después de la apertura, a retocar nueve hoyos, y en esa etapa los greens pasaron a bermuda TifEagle. La intervención grande siguiente llegó en julio de 2022: el club encaró una restauración a las especificaciones originales del arquitecto, con remoción de sotobosque y de árboles sin función de diseño, trasplante de miles de pastos nativos para recuperar las líneas de visión, sendas de concreto en tees y greens seleccionados, y ampliación de la zona de práctica, dieciocho acres que son sede de la Steve Dresser Golf Academy.
Las credenciales acompañaron desde temprano. En 1998, el mismo año de la apertura, Golf World nombró a Strantz arquitecto del año por True Blue y Caledonia. En 2017 la revista Golf Magazine ubicó a True Blue 77ª en su Top 100 Courses You Can Play y sexta entre las públicas de South Carolina; en 2024 Golfweek la puso quinta entre las públicas del estado. Strantz murió en junio de 2005, a los 50 años, con nueve canchas terminadas: True Blue es la cuarta de esa lista corta.