Doscientos bunkers al borde de las Carolina bays
Barefoot Resort abrió en North Myrtle Beach con una jugada que nadie había hecho antes en Estados Unidos: cuatro canchas de campeonato inauguradas a la vez, una por arquitecto. Greg Norman, Davis Love III, Tom Fazio y Pete Dye. Tres de esas cuatro son públicas y viven del flujo de viajeros que mueve el Grand Strand. La de Dye no. Es la única semi-privada del complejo, tiene su propio clubhouse y está metida dentro de Dye Estates, el barrio cerrado que se construyó alrededor del trazado.
Lo que Dye armó adentro son cerca de doscientos bunkers, montículos que empujan la pelota donde uno no quiere y fairways abovedados que producen rebotes que no siempre tienen explicación. Los greens están elevados sobre el terreno de alrededor. Los roughs mezclan zoysia y centipede, y las áreas de pasto nativo dibujan los bordes. La decisión de diseño que más cambia la vuelta es que la arena está trazada como waste bunker: se juega como terreno general, con el palo apoyado y el swing de prueba permitido. Los fairways son bermuda híbrida GN-1; los greens nacieron en bent grass L-93 —una rareza para el verano de Carolina del Sur— y en 2012 se convirtieron a bermuda Champion UltraDwarf.
El recorrido va y viene entre marisma, agua y arena. El 6 es un par 3 de 195 yardas con la laguna corriendo por la derecha. El 9 es el dogleg a la izquierda que cruza marisma y vuelve al clubhouse. Y el tramo del 14 al 18 es donde la cancha deja de negociar: cinco hoyos seguidos que exigen decidir de qué lado del riesgo se juega, con el 18 —el par 4 de 471 yardas que repite la figura del cierre del TPC Sawgrass— como último examen.
El lunes después del Masters
En 1994, Hootie & the Blowfish organizó en Columbia un torneo chico para juntar plata. Treinta años después, el Monday After the Masters es uno de los pro-ams de celebridades más grandes del país y desde 2003 se juega acá. El formato es scramble: más de treinta equipos de cuatro amateurs, un profesional y una celebridad. Por el tee de salida pasaron Arnold Palmer, Nancy Lopez, Davis Love III, John Daly y Billy Horschel; del otro lado del reparto, Bill Murray, Mia Hamm y Ric Flair. La fundación de la banda había juntado cerca de 7,5 millones de dólares para educación y golf juvenil en Carolina del Sur al llegar a 2022. El torneo se cortó en 2020 y 2021 y volvió en 2022; la edición de 2026 se jugó el 13 de abril.
Esa cita anual le dio a la cancha una identidad que las otras tres del complejo no tienen. También le dio exposición: la MBAGCOA la nombró Golf Course of the Year del área en 2013, Golf Digest la puso en America's 100 Greatest Public Courses en 2009 y volvió a incluirla en 2011, y hoy la ubica 30ª de Carolina del Sur. Top100GolfCourses la tiene 56ª del estado. El Golf Channel filmó acá parte de Big Break Myrtle Beach, y el World Amateur Handicap Championship la usa como sede de rondas, incluida la de campeonato de su 30ª edición.
Para el que llega de afuera, la logística es simple: Myrtle Beach International está a media hora en auto y el destino entero está armado para el golfista que juega varias canchas en pocos días. La práctica de Barefoot ocupa más de treinta acres, con cancha de tiro iluminada, setenta y cinco puestos sobre pasto y áreas de juego corto, y la Dyer Golf Academy da clases en el mismo predio. El carrito es obligatorio en las cuatro canchas. La primavera y el otoño son los mejores meses de condición y también los de tarifa más alta; el verano baja el precio y sube el termómetro.