La segunda vuelta de la colina
En Gullane se juega al golf desde 1650 y el pueblo está organizado alrededor de eso: uno de los putting greens de práctica está del otro lado de la calle, y la calle es la A198, que el club declara fuera de límites en su propia tarjeta. El club se fundó en 1882, llevó su primera cancha a dieciocho hoyos en 1884 y para 1910 tenía tres sobre la misma colina. Con Muirfield a un costado del pueblo y Luffness New del otro, Gullane quedó convertido en cinco canchas de primer nivel dentro de una caminata.
Los primeros siete hoyos de la No.2 corren en paralelo a la No.1, planos, y después empieza la trepada. El tercero sube 237 yardas de par 4 hasta la meseta, y ahí arriba aparece todo de golpe: el Firth of Forth, la costa de Fife enfrente, las tres canchas abajo. El cuarto —454 yardas, stroke index 1, cinco bunkers cruzados en el camino de la aproximación— es para el propio club el mejor par 4 de la propiedad. Después llega el tramo que define la cancha: el 11, el 12 y el 13 rodeando la reserva natural de Aberlady Bay, con el par 3 del 11 tirado en bajada hacia un green metido entre ocho bunkers.
El regreso al pueblo es el reverso exacto de la ida. El 17 se desploma colina abajo hasta el nivel de la ruta y el 18 son 305 yardas hasta un green de entrada angosta, delante de las ventanas de la Links Clubhouse. Son los dos hoyos más cortos de la vuelta y los dos que invitan al error de ambición: el rough del 17 junta los drives largos y torcidos, y las lomas del 18 rechazan la aproximación que llega sin control.
I am inclined to think I am the fonder of No.2
Lo escribió Bernard Darwin en Playing the Like, en 1934, después de jugar la No.2 a la mañana y la No.1 a la tarde. El motivo que dio fue de una honestidad rara para la época: la No.2 es la más corta de las dos. Casi un siglo después, el club sigue diciendo que para muchos de sus socios es la favorita de las tres.
La No.2 nunca fue la cancha de los grandes títulos —eso siempre fue de la vecina—, pero tampoco es un complemento. Alojó Final Qualifying del Open y los Girls Home Internationals, y cuando el Scottish Open llegó a Gullane, el recorrido de campeonato se armó tomando prestados el 7 y el 8 de acá. Son 107 bunkers, tres par 3 que ninguno baja de 175 yardas y 6.396 yardas desde blancas: no es larga, y sobre la colina cada nueve cambia de carácter según de dónde venga el viento.