Un links de campeonato escondido en un pinar
Formby abrió en 1884 como una vuelta de nueve hoyos para jugar en invierno, sobre la arena de Freshfield. Tres años después, Charles Weld Blundell, presidente del club, plantó los primeros pinos. Esa decisión de jardinería terminó definiendo la cancha: hoy el bosque la rodea por tres lados y le da a un links de la costa del mar de Irlanda una textura de brezal que no tiene ningún otro campo de la zona. En 1912, Willie Park Jr. trazó los 18 hoyos sobre ese terreno doble.
La vuelta cambia de carácter dos veces. Los primeros hoyos corren junto a la vía del tren, entre pinos, brezo y bunkers de cara vertical, más cerca del brezal inglés que del mar. Del 5 al 9 el recorrido se mete en las dunas y sube: el tee del 9 es prácticamente el único punto desde el que se ve el agua. La vuelta de atrás se abre, los fairways se angostan entre dunas y aulaga, y ahí el viento pasa a ser el hazard principal.
No se defiende por largo, aunque desde azules mida 7.128 yardas. Se defiende con los bunkers —de cara de tepe, verticales, de esos donde el único palo posible es el que saca la pelota para atrás— y con greens firmes sobre fairways que corren. El scorecard le da índice 1 al 9 y índice 2 al 15, los dos hoyos que cierran cada tramo largo.
El año que el mar entró por las dunas
En 1980 el mar de Irlanda rompió las dunas y se llevó parte del recorrido. La respuesta del club fue no pelear la costa: Donald Steel mudó los hoyos afectados tierra adentro, hacia el pinar que Weld Blundell había plantado casi un siglo antes, y el terreno viejo quedó librado a la naturaleza. El 8 y el 9, dos de los mejores hoyos de la vuelta, son producto de esa mudanza. La costa de Sefton sigue retrocediendo, y desde 2020 el plan director de largo plazo está en manos de Mackenzie & Ebert.
Antes de Steel habían pasado otros dos. James Braid alargó los cuatro hoyos de cierre en 1922 y Harry Colt hizo modificaciones en 1933. El recorrido de Formby es de autoría acumulada, con el trazado de Park Jr. como esqueleto y tres correcciones encima.
Donde Olazábal ganó su Amateur
Formby hospedó cuatro Amateur Championships. En 1957 lo ganó Reid Jack; en 1967, el estadounidense Bob Dickson. En 1984, un José María Olazábal de dieciocho años le ganó la final a Colin Montgomerie, cuatro años antes de su primer título profesional. En 2009 lo ganó Matteo Manassero a los dieciséis, el campeón más joven en la historia del torneo. En el medio, la cancha fue sede de la Curtis Cup 2004 —que Estados Unidos retuvo 10-8, con una Michelle Wie de catorce años convertida en la jugadora más joven que jugó ese torneo—, de la Arnold Palmer Cup 2016 y del Staysure PGA Seniors Championship en 2021 y 2022. También fue campo de clasificación final del Open Championship en 1924, 1971 y 1996.
Lo que nunca hospedó es un Open. LINKS Magazine la describe como el mejor links de Inglaterra que nunca albergó uno, y el motivo es logístico: el club no tiene el espacio ni la infraestructura para montar un torneo de esa escala. A veinte minutos están Royal Birkdale y Royal Lytham, que sí lo tienen, y a menos todavía Hillside y Southport & Ainsdale. Formby es una de las paradas de England's Golf Coast, la identidad turística que agrupa a los campos de esta franja de la costa noroeste.
El clubhouse es de 1901 —el original se incendió en 1899— y guarda dos piezas que explican bastante del club. Una es el reloj de la torre, donado en 1909 por Bruce Ismay, presidente de la White Star Line. La otra es una cabeza de hipopótamo que llegó ese mismo año: oficiales de la Royal Navy se la llevaron a bordo del HMS Veteran durante la campaña de Narvik, en la Segunda Guerra, y volvió con un diente de acero y una placa que dice "Shot down over Narvik". El club también tiene alojamiento propio, el Dormy House, y el pinar que rodea la cancha es una de las pocas reservas de ardilla roja que quedan en Inglaterra.