Lo que Jones encontró a la orilla del Río Dulce
Santiago del Estero se propuso convertir a Termas de Río Hondo en algo más que una ciudad de aguas termales, y en menos de una década le puso un autódromo de MotoGP, un aeropuerto internacional, un museo y esta cancha. Robert Trent Jones Jr. la abrió el 1 de junio de 2018, sobre una franja entre el monte chaqueño y el embalse del Río Dulce: un terreno con nueve cañadones naturales cruzándolo y un humedal extenso pegado al recorrido.
El suelo es salino y el clima subtropical, y eso ordenó la decisión agronómica de la que después salió todo lo demás. La cancha se plantó entera de paspalum, un pasto que tolera la sal y el calor, y se dejó sin rough. Donde otra cancha pone pasto alto, Termas tiene áreas nativas de arena y pastizal. El resultado es un campo que se juega ancho, con fairways generosos y greens que aceptan la bola baja y corrida, y donde la defensa principal no es la penalidad lateral sino el viento, que en esta parte del norte cambia de dirección dentro de la misma vuelta.
Cinco par 3, y ninguno corto
La tarjeta es lo más raro de la cancha y no aparece en ninguna guía. Termas es par 73 repartido en siete par 4, seis par 5 y cinco par 3, contra el 10-4-4 de casi todo el golf argentino. Los par 3 no son de compromiso: el 15 mide 241 yardas desde negras y tiene handicap 2, el 7 mide 230, el 17 mide 213. Tres de los cinco pasan las doscientas yardas. Los par 5 tampoco aflojan: el 11 llega a 612 yardas y desde doradas apenas baja a 591. Con siete par 4 en dieciocho hoyos, la vuelta se juega con maderas de calle e híbridos mucho más que con wedges, y ese solo hecho la hace distinta de cualquier otra cosa que se pueda jugar en el país pagando un green fee.
El hoyo 9 tiene dos greens y es el que define cuál de las dos canchas se está jugando. En la configuración habitual —la que el club llama Cancha 1— es un par 5 de 569 yardas y la ida cierra en par 37. Con el otro green pasa a par 4, la ida cierra en 36 y la vuelta entera se convierte en un par 72. Hay planes de volver a poner en juego esa segunda configuración.
Tres fechas de tour en el norte argentino
El PGA TOUR Latinoamérica jugó acá tres veces: 2019, 2022 y 2023. La primera la ganó Alejandro Tosti con 269 golpes y un birdie en el último hoyo, después de dejar un bogey en el 17, y fue su primera victoria en el circuito. Ganaron después Kevin Velo y Jake McCrory, los dos estadounidenses y los dos estrenándose como campeones del tour. En el calendario doméstico la cancha sostiene el Abierto de Termas de Río Hondo del TPG Tour, que en 2023 juntó a Andrés Romero, Augusto Núñez y Nelson Ledesma. Top 100 Golf Courses la ubica 14ª de Argentina y 39ª de su lista de Centro y Sudamérica.
Llegar es la parte que hay que planificar. El aeropuerto de Termas opera dos vuelos por semana, así que en la práctica se entra por Santiago del Estero, a unos cincuenta minutos por ruta. La cancha está sobre la costanera, a tres kilómetros del centro, y es de acceso público diario: no hace falta ser socio ni huésped de ningún lado. Los mejores meses son los de invierno —agosto es el más seco del año, con trece milímetros de lluvia— que además coinciden con la temporada alta de las termas, cuando la ciudad funciona a pleno.