Donde se termina Irlanda
Ballyliffin es el club de golf más al norte de la isla. Está en la península de Inishowen, sobre Pollan Bay, con el Atlántico de un lado y las lomas del interior del otro, y frente a la costa asoma el peñón de Glashedy, que es de donde sale el nombre de la cancha. El club se fundó en abril de 1947 y durante décadas los socios mantuvieron el campo con sus propias manos antes de jugarlo. El Old Links tomó forma entre 1970 y 1973, con Eddie Hackett entre los que metieron mano. El Glashedy es mucho más joven: abrió el 3 de agosto de 1995.
Un links que aguanta un campeonato
Ruddy y Craddock dejaron las dunas en pie y aplanaron las calles que corren entre ellas. Esa decisión explica cómo se juega el Glashedy: casi no hay lies desparejos, casi no hay tiros ciegos y casi no hay trucos. Lo que hay es longitud —7.542 yardas desde negras, con nueve par 4 por encima de las 400— y greens enormes con ondulaciones que hacen del tres putts una posibilidad constante. Los bunkers están revestidos con tepe y son penalización de verdad.
El viento del Atlántico es el otro material de construcción. En calma la cancha es larga pero abordable. Con viento los tres par 3 cambian de palo por completo y el 13, que sube entre dunas, deja de ser un par 5 alcanzable.
Lo que se jugó acá
La lista arranca en 1998, con el Women’s Irish Open que ganó Sophie Gustafson en desempate. Siguió con el North West of Ireland Open en 2001 y 2002, y con el Irish Amateur Close en 2016. En julio de 2018 llegó el Dubai Duty Free Irish Open: Russell Knox le ganó el desempate a Ryan Fox, y tres jugadores —Erik van Rooyen, Andy Sullivan y Jorge Campillo— dejaron el récord de la cancha en 65. En 2024 el Glashedy hospedó el match play del Amateur Championship, que ganó el danés Jacob Skov Olesen.
El clubhouse abrió en mayo de 2000 y el restaurante del último piso mira las dos canchas, la bahía y el peñón. Ballyliffin queda a unos cuarenta y cinco minutos en auto del aeropuerto de Derry, en el tramo más al norte del Wild Atlantic Way.