Diez millas al sur de Malin Head
Ballyliffin es el club más al norte de Irlanda. La cancha se apoya sobre Pollan Strand, en la costa oeste de la península de Inishowen, con Glashedy Rock plantado mar adentro como referencia permanente de la vuelta. El club se fundó el 2 de abril de 1947 y abrió oficialmente al año siguiente, pero durante dos décadas jugó sobre un trazado modesto y con las cuentas siempre apretadas.
El punto de quiebre llegó a fines de los sesenta, cuando Martin Hopkins, un asesor agrícola de la zona, señaló una franja de links land vecina que nadie estaba usando. El club negoció participaciones en un commonage de más de cuatrocientos acres, empezó la obra en 1970 y en 1973 tenía los dieciocho hoyos en juego. Eddie Hackett, que trabajaba con Bord Fáilte, visitó el terreno varias veces y marcó los hoyos; los ingleses Charles Lawrie y Frank Pennink pasaron y dejaron su parecer sobre el trazado. Lo que salió de esas tres manos es la cancha que se juega hoy.
Y lo que la define no fue una decisión de diseño: fue no tomarla. Los fairways ondulan de manera continua, sin plataformas, sin explanadas y sin una sola zona de llegada que devuelva la pelota a lo llano. El efecto sobre la ronda es directo: el drive bien pegado tampoco garantiza un lie cómodo, y el segundo tiro sale casi siempre desde una pendiente, con la pelota por encima o por debajo de los pies.
El trazado recibió una intervención importante veinte años después, y llegó de rebote. Cuando el club decidió construir una segunda cancha en el terreno vecino, Pat Ruddy y Tom Craddock aprovecharon la obra para rehacer cinco hoyos de esta: un par 3 nuevo en el 7 y un par 4 nuevo en el 8, que permitieron eliminar el viejo par 3 que corría al lado del estacionamiento; un 13 levantado de cero sobre un valle que hasta entonces era una planicie inundable sin uso; un 15 nuevo cuesta abajo; y el rediseño completo del 16. La numeración de la tarjeta de hoy es la de ese trabajo.
En junio de 1993 un helicóptero bajó al lado del clubhouse con el número uno del mundo adentro. Nick Faldo venía haciendo una gira por los links de la costa oeste antes de defender su título en el Irish Open, jugó una vuelta suelta y se fue diciendo que era de lo más natural que había pisado. Tres años después volvió con su familia y su representante, y llegó a negociar una participación millonaria en el club con un arrendamiento a 33 años: quería rediseñar la Old, levantar un clubhouse nuevo y construir una tercera cancha de dieciocho. El acuerdo no se cerró.
La historia competitiva de la Old es corta y buena. En 2008 recibió el Irish Senior Open, que ganó Juan Quirós con 212 golpes, uno por delante de Des Smyth. En 2024 el club hospedó el Amateur Championship: cada competidor jugó dieciocho hoyos de clasificación por golpes acá y dieciocho en Glashedy, y a partir del match play el campeonato se mudó entero a la cancha vecina. Seis años antes, el Irish Open del DP World Tour también había sido en Glashedy.
Para armar el viaje conviene tener presente dónde está esto. Ballyliffin queda sobre el tramo norte del Wild Atlantic Way, a cuarenta minutos del aeropuerto de City of Derry, a una hora veinte de Portrush y a dos horas de Belfast. Está lejos de Dublín —tres horas de ruta— y esa distancia es parte de por qué el lugar se conservó como se conservó.