Los dieciocho nombres de la tarjeta
La tarjeta de Rosses Point se lee como un mapa del lugar. El 1 se llama Greenlands, por el terreno que el fundador consiguió de la familia Middleton. El 3 es Metal Man, por la baliza pintada que marca el canal de entrada a la bahía de Sligo. El 10 es Benbulben y el 16 Knocknarea, las dos montañas que arman el horizonte. Hay dos nombres en irlandés —Bar na Saide y Gan Gaineamh— y uno, el 9, que es el epitafio de W.B. Yeats, enterrado a pocos kilómetros de acá en Drumcliffe. La cancha ocupa una península entre dos bahías y casi todos los hoyos miran a algo que tiene nombre propio.
Un siglo de West of Ireland
Desde 1923, cada Semana Santa, el club recibe el West of Ireland Amateur Open Championship. La lista de ganadores es la historia del golf irlandés en orden de aparición. Cecil Ewing, nacido en Rosses Point, lo ganó diez veces y llegó a la final del British Amateur en 1938; el hoyo 7 lleva su nombre. Padraig Harrington lo ganó en 1994. Rory McIlroy en 2005, con quince años: el más joven en hacerlo. Shane Lowry también está en el cuadro. El torneo se juega en abril, y es el que le fija el calendario a las obras del club: la última se entregó a tiempo para esa semana.
Lo que cambió antes de abril
En marzo de 2024, ciento treinta y cinco socios votaron el masterplan de Mackenzie & Ebert sin un solo voto en contra. La obra arrancó en octubre de ese año y tocó los dieciocho hoyos: ochenta y cuatro modificaciones. El movimiento más visible está en el 12, cuyo green se corrió hasta el borde del terreno y ahora se recorta contra el agua sin nada detrás. El 3 tiene el green levantado y reperfilado; el 5, tees nuevos con ángulos distintos. Y el número que resume el criterio: los bunkers pasaron de ochenta y cuatro a setenta y uno — se sacaron treinta y uno y se hicieron o reformaron dieciocho, de pared de tepe en los greens y de borde rústico en las calles. No fue la primera intervención moderna: Martin Hawtree ya había reformado bunkers y sumado seis tees, y Pat Ruddy reconstruyó greens y agregó bochas de campeonato en 2014.
Cómo se juega hoy
Desde negras mide 7.157 yardas para par 71, con tres juegos más cortos que bajan hasta las 5.918. La ida sale del club hacia el mar y la vuelta corre pegada a la bahía. Los dos índices más bajos están repartidos a propósito: el 7 abre el tramo duro de la ida y el 17 es el penúltimo escalón. Los greens son mesetas anchas, de tres palos de fondo, y el viento del Atlántico es lo que decide cuál de esos tres palos es el correcto ese día.