Ciento ochenta libras y menos de dos meses
El 22 de junio de 1897, el día en que el imperio británico celebraba los sesenta años de reinado de Victoria, St Andrews estrenó doce hoyos nuevos sobre la franja de arena que quedaba entre la New Course y la playa. El encargo fue para John Angus, que lo resolvió con veinte hombres, poco menos de dos meses de trabajo y un presupuesto por debajo de las 180 libras. La cancha no nacía como examen: nacía como el lugar donde podían jugar los principiantes y las mujeres, que en esa época salían al campo con ropa de calle victoriana. A principios del siglo XX se completó a dieciocho hoyos.
El terreno que le tocó explica casi todo lo que vino después. La Jubilee ocupa la faja más angosta y más pegada al mar de todo el complejo, sin margen a los costados: hay out of bounds en diez de los dieciocho hoyos y el rough, que en verano se deja crecer a propósito, empieza donde termina el fairway sin transición. Willie Auchterlonie la retocó entre 1938 y 1946. El cambio grande llegó en 1988, cuando Donald Steel la reordenó para llevarla a estándar de campeonato: no hay fairways compartidos ni greens dobles —dos marcas de fábrica de las canchas viejas de St Andrews— y hay más cambios de dirección que en cualquiera de sus vecinas, lo que obliga a recalcular el viento hoyo por hoyo.
Nueve de ida con el viento, nueve de vuelta sin él
La ida aprovecha el viento predominante y baja rápido. La vuelta es otra cosa: los cuatro par 4 de más de 400 yardas de la cancha están todos ahí, el viento deja de ayudar y el tramo del 15 al 18 concentra la dificultad. En el medio, el 8 corre paralelo al estuario del Eden con el agua abierta a la izquierda, y el 6 —el par 5 más corto del recorrido— es el hoyo índice 1 de la tarjeta.
Los greens son duros y rápidos, y buena parte de los golpes se pierden en el cálculo de distancia más que en el golpe en sí. El panel de National Club Golfer la ubica como probablemente la más difícil de puntuar del Links, por encima de la New. Graylyn Loomis, que la usaba como su vuelta rápida de la tarde cuando vivía en el pueblo, recomienda jugarla en verano, con la cancha firme y el rough largo, que es cuando el diseño de Steel se ve entero.
Esa reputación tiene respaldo competitivo. Desde 1999 la Jubilee entra en la rotación de canchas del St Andrews Links Trophy, el amateur internacional que St Andrews juega desde 1989 y que cierra siempre en la Old; también recibió el British Mid-Amateur. Es de las canchas del Trust que más campeonatos alojan, con la excepción del Open, que se juega en la Old.
Se llega sin trámite. Las canchas del St Andrews Links Trust son propiedad del Fife Council y las administra el Trust, así que cualquiera reserva pagando el green fee: no hay ballot, no piden certificado de handicap y la vuelta se camina, porque hay dos buggies en todo el complejo y se entregan con certificado médico o a mayores de 65 años. El estuario que le da el mejor paisaje es también su amenaza de fondo: la Jubilee figura entre las canchas escocesas bajo presión por la erosión costera.