Ciento ocho años de club antes de tener esta cancha
Royal Aberdeen se fundó en 1780 como Society of Golfers at Aberdeen y jugaba sobre Queen's Links, una franja de terreno común entre el Don y el Dee que compartía con media ciudad. En 1783 los socios se sentaron a escribir sus propias leyes: "Laws of Golf to be Observed by the Society of Golfers at Aberdeen", el cuarto código de club más antiguo que se conserva. La Ley XII concedía cinco minutos para buscar una pelota perdida. Esa cuenta gobernó el juego durante más de dos siglos, hasta que el R&A la bajó a tres minutos en 2019. El título Royal llegó recién en 1903, de Eduardo VII, aunque el club ya lo venía usando por la vieja gracia del príncipe Leopoldo.
El terreno común terminó por quedar chico. En 1886 se decidió la mudanza y el 20 de abril de 1888 abrió Balgownie, cruzando el Don hacia el norte. Los que la trazaron fueron Archie y Robert Simpson, hermanos, de Carnoustie: Archie era el profesional de la casa, y el club todavía le pone su nombre a uno de los salones. Medía 5.400 yardas. Para 1904 ya rondaba las 6.000. Hoy son 6.918 desde las bochas azules, con un slope de 144.
El recorrido es de ida y vuelta, del manual: el primer tee está al pie del clubhouse y la calle baja hacia el mar. De ahí, ocho hoyos corriendo paralelos a la costa por el piso de las dunas, en un pasillo donde el viento se siente menos de lo que debería. En el 10 se da la vuelta y todo cambia: la vuelta se juega por terreno alto, a la vista, con el Mar del Norte abajo y sin nada que frene nada. El tramo del 13 al 16 son cuatro par 4 seguidos, casi siempre de frente, y ahí es donde se desarma una tarjeta que venía bien. El cierre es 4-3-4: el 17 a un green de tres niveles con los barcos de fondo, y un 18 que parece amable y no lo es.
La historia competitiva es corta pero seria y está toda del lado de acá del siglo. El Senior British Open de 2005 lo ganó Tom Watson en desempate sobre Des Smyth. En 2011 llegó la Walker Cup, con Gran Bretaña e Irlanda ganando 14-12. En 2014 el Scottish Open fue de Justin Rose por dos golpes, en la semana en que Rory McIlroy firmó un 64 que sigue siendo el récord de la cancha. En 2018 se jugó acá el Amateur, que se llevó el sudafricano Jovan Rebula. Y el Scottish Senior Open volvió en 2021, veintiséis años después de la primera vez.
Lo que tiene abierto la propiedad es el mar. Los temporales del Mar del Norte comen duna y obligan a retocar el trazado cada tanto: los cambios más recientes, sobre los hoyos 2 al 4, son de Martin Hawtree. Es la clase de problema que no se resuelve, se administra. Y también es la razón por la que el club cierra tres días en octubre y después pasa a bochas de invierno.