Newcastle, el tren y nueve hoyos
El club nació en marzo de 1889 con una idea comercial detrás: darle pasajeros a la línea de tren que acababa de llegar a Newcastle. El trazado original —nueve hoyos— lo armó George L. Baillie, un maestro escocés que ya había fundado clubes en Belfast. En julio de ese mismo año llegó Old Tom Morris desde St Andrews, recomendó estirarlo primero a doce y después a dieciocho, y la vuelta completa estuvo lista en el verano de 1890.
Los cuarenta años siguientes fueron una carrera contra la pelota. Cuando la Haskell reemplazó a la guttie y los tiros empezaron a volar más, George Combe encaró desde 1900 un programa de alargue que tocó nueve hoyos; Harry Vardon pasó en 1908 a rehacer bunkers y líneas de fairway. Después vino Harry Colt, de quien depende buena parte de lo que se juega hoy. Donald Steel dibujó el 16 actual en 2005 y Mackenzie & Ebert vienen haciendo retoques en los últimos años, entre ellos rellenar el laguito del 17 y bajar la loma del 2.
Cómo se juega
La vuelta sale del clubhouse hacia el norte, se mete en las dunas de la reserva natural de Murlough y vuelve. Los primeros nueve tienen fama de estar entre los mejores del mundo, y el tramo del 6 al 9 —el más expuesto, arriba de Dundrum Bay— es el que se lleva las fotos. Se juega mucho a ciegas: hay tees desde los que no se ve el fairway y segundos tiros que salen contra la duna con una referencia en el horizonte como única guía.
El otro protagonista es el gorse, el arbusto espinoso que cubre las lomas y florece amarillo entre mayo y junio. Es la postal del campo y también una penalidad terminal: la pelota que entra ahí rara vez se recupera.
Un siglo de campeonatos, con un hueco de setenta y seis años
El Irish Open se jugó acá tres veces antes de la guerra —1928 y 1935 con Ernest Whitcombe, 1939 con Arthur Lees— y después no volvió hasta 2015, cuando ganó Søren Kjeldsen. La segunda vuelta fue más rápida: en 2024 Rasmus Højgaard cerró con tres birdies seguidos y le sacó el torneo a Rory McIlroy en su propio Abierto. En el medio la cancha recibió la Curtis Cup de 1968, tres Senior British Open entre 2000 y 2002, dos Amateur Championship —Michael Bonallack en 1970, Graeme Storm en 1999—, la Walker Cup de 2007 y el Europeo de Damas por Equipos de 2021.
El club tiene una segunda cancha, el Annesley Links, más corta y más abierta, que funciona bien como segunda vuelta del día. Todo el complejo se camina: no hay buggies de alquiler.