Una cancha que nadie diseñó
El Old Course no se construyó: se fue formando sobre el terreno comunal de St Andrews, una franja de arena y pasto entre el pueblo y la bahía que durante siglos sirvió al mismo tiempo para pastar animales, tender ropa y jugar al golf. En 1552 el arzobispo John Hamilton dejó por escrito el derecho de los vecinos a jugar ahí. En 1764 el recorrido pasó de veintidós hoyos a dieciocho, y esa cuenta terminó siendo la medida universal de una vuelta de golf. Hoy la administra el St Andrews Links Trust bajo un acta del Parlamento, sigue siendo pública y cierra los domingos: ese día la cancha vuelve a ser del pueblo, que la camina.
Nada de eso se nota desde el primer tee. El terreno es chato, el pasto tiene el mismo color en todas partes y los ciento doce bunkers están casi todos escondidos detrás de lomas. Sam Snead llegó en tren en 1946, miró por la ventanilla y preguntó qué era eso que se veía afuera.
Parece una cancha de golf abandonada.
La frase es de Sam Snead, según la crónica de Associated Press. Ganó el Open de ese año sobre esa misma cancha.
Siete greens para catorce hoyos
La particularidad estructural del Old Course son sus greens dobles. Siete superficies enormes sirven a dos hoyos cada una, y las parejas siguen una regla exacta: los números suman siempre dieciocho — el 2 con el 16, el 3 con el 15, el 4 con el 14, el 5 con el 13, el 6 con el 12, el 7 con el 11 y el 8 con el 10. Solo cuatro hoyos tienen green propio: el 1, el 9, el 17 y el 18. La consecuencia práctica es que un approach que cae del lado equivocado deja putts de treinta o cuarenta metros, con la bandera de otro hoyo en el medio del camino.
El origen es el mismo que el de todo lo demás acá. Se jugaba de ida y de vuelta a los mismos hoyos, y cuando el tráfico creció se optó por poner dos banderas por green en vez de partir las superficies. Old Tom Morris terminó de ordenar el asunto en 1870, cuando separó el green del 1 del que compartía con el 17 y fijó el sentido antihorario que se juega hoy.
Ese sentido no es el único posible. La cancha se jugó durante siglos en las dos direcciones, y en 2024 el Trust reabrió el recorrido horario unos días de abril. Se llama Old Course Reversed, ya es evento anual y las salidas se reparten por aplicación y por sorteo, con inscriptos de casi sesenta países.
Treinta Opens y una lista que sigue abierta
El Open se jugó en el Old Course treinta veces entre 1873 y 2022 —más que en cualquier otra sede— y vuelve en 2027 para la edición 155. La última la ganó Cameron Smith, en el 150 aniversario. Antes pasaron Bobby Jones en 1927, Sam Snead en 1946, Peter Thomson en 1955, Jack Nicklaus en 1970 y 1978, Seve Ballesteros en 1984, Nick Faldo en 1990, John Daly en 1995, Tiger Woods en 2000 y 2005 y Zach Johnson en 2015.
La lista no termina ahí. El AIG Women's Open se jugó en el Old en 2007, 2013 y 2024, con Lorena Ochoa, Stacy Lewis y Lydia Ko. La Walker Cup se disputó nueve veces, la última en 2023 con victoria de Gran Bretaña e Irlanda. El Senior Open llegó por primera vez en 2018 y lo ganó Miguel Ángel Jiménez. El Amateur Championship se jugó dieciséis veces según el registro de sedes de Wikipedia, segunda marca histórica después de Royal Liverpool. Y todos los octubres el Alfred Dunhill Links Championship del DP World Tour cierra su ronda final acá.
En rankings, Top100GolfCourses la ubica primera de Escocia, segunda de Gran Bretaña e Irlanda y séptima del mundo. GOLF Magazine la pone tercera del mundo en su lista 2025-26.
Cómo se consigue una salida
El costo real de jugar el Old Course no es el green fee, es el acceso, y hay cinco caminos oficiales. El ballot sortea salidas con dos días de anticipación: se entra en grupo de dos, tres o cuatro, con nombre, club y handicap —máximo 36—, las inscripciones cierran a las 14:00 y el resultado sale alrededor de las 16:00. Los sábados se sortean las salidas del lunes, porque los domingos la cancha no abre. Está la reserva anticipada anual, que se libera con mucha antelación y se agota rápido. Están los proveedores autorizados, que venden paquetes con salida garantizada. Está el paquete de invierno, cuando la cancha juega con alfombras en el fairway. Y está la cola de single golfers: presentarse en el Old Pavilion el día de juego y esperar que el starter complete un grupo con lugar libre.
Conviene saber además que el Trust reserva cada año una tanda de salidas a precio simbólico para residentes escoceses, sorteada aparte y no disponible para visitantes.
El Old es una de las siete canchas del complejo del Trust, junto con la New (1895), la Jubilee (1897), la Eden (1914), la Strathtyrum y la Balgove (1993) y la Castle (2008). Un viaje a Fife se arma con todas esas cartas sobre la mesa, más Kingsbarns y Carnoustie a media hora de auto.