Un campo hecho para torneos desde el primer día
George y Tom Fazio la abrieron en noviembre de 1981 con un encargo concreto: que PGA National tuviera una cancha capaz de recibir golf de campeonato. El calendario lo confirmó enseguida. En 1983 se jugó acá la Ryder Cup, una de las más ajustadas de su historia, que ganó Estados Unidos; en 1987, el PGA Championship que se llevó Larry Nelson; y entre 1982 y 2000, diecinueve ediciones seguidas del Senior PGA Championship, con Arnold Palmer, Gary Player y Jack Nicklaus entre sus ganadores.
Cada febrero, en la televisión
Desde 2007 es la sede del torneo del PGA TOUR en Palm Beach, primero como Honda Classic y desde 2024 como Cognizant Classic. En 2012 Rory McIlroy, con 22 años, sostuvo el domingo mientras Tiger Woods cerraba con 62, ganó y quedó por primera vez número uno del mundo. El tramo del 15 al 17 suele ordenar los finales, y lo volvió a hacer en 2026: Shane Lowry perdió en dos hoyos una ventaja de tres golpes y Nico Echavarría se quedó con el título.
La cancha que se juega sin el Tour
Lo que muestra la televisión es un par 71 de más de 7.200 yardas. La tarjeta del resort es otra: par 72, con el 6 como par 5, y seis salidas que van de 7.081 a 5.061 yardas. Es un parkland de Florida, plano, con casas a la vista en varios tramos y lagunas interiores que entran en juego a lo largo de toda la vuelta. El Bear Trap se juega casi igual: desde las salidas más largas del resort, el 15, el 16 y el 17 miden prácticamente lo mismo que en el torneo.
Forma parte de un complejo de cinco canchas y 90 hoyos, con el hotel, el spa y los restaurantes en el mismo predio. La temporada fuerte va de diciembre a abril, cuando el clima del sur de Florida está en su mejor momento y el torneo ocupa la cancha a fines de febrero.