Dos kilómetros y medio de costa y un caracol
La franja de dunas de Doughmore Bay estaba identificada como terreno de links desde 1892, cuando un grupo de oficiales escoceses destacados en la zona la señaló como el lugar obvio para hacer una cancha. Tardó ciento diez años en pasar. Doonbeg abrió en julio de 2002 y Golf Digest la nombró mejor cancha nueva internacional del año.
Lo que hace rara a la cancha es lo que no pudo hacerse. El predio está protegido por partida doble —el sistema de dunas y una colonia de Vertigo angustior, un caracol de dos milímetros que figura en la directiva europea de hábitats—, y eso dejó una parte del terreno alto fuera del alcance del trazado. La filosofía declarada fue la de mínima intervención: catorce greens y doce calles se armaron sin mover tierra. El resultado es una vuelta con una composición que casi no existe en el golf de campeonato: cinco par 3 y cinco par 5, apenas ocho par 4, y vista al Atlántico desde dieciséis de los dieciocho hoyos.
El mar sigue teniendo la última palabra
En enero de 2014 un temporal se llevó el green del 14 y obligó a rehacer el hoyo. La propiedad respondió con proyectos de defensa costera que no prosperaron: un muro de casi tres kilómetros que se retiró en diciembre de 2016, una versión reducida aprobada en diciembre de 2017 y revocada a comienzos de 2020 tras las apelaciones ambientales. La costa avanza y la cancha se adapta. La última adaptación es de este invierno: el 1 y el 18 se rehicieron entre enero y la primavera de 2026.
La historia de propiedad también fue movida. La desarrolló Kiawah Development Partners, la misma gente del Ocean Course, y en enero de 2014 el resort entró en administración judicial después de once años de pérdidas acumuladas. La Organización Trump la compró el mes siguiente, la rebautizó y contrató a Martin Hawtree para reconstruir el links. Alrededor del golf hay un hotel de cinco estrellas con 218 suites, cottages, spa y dos restaurantes: el conjunto funciona como base de operaciones de un viaje, no sólo como una ronda suelta.
En septiembre de 2026 la cancha recibe el Amgen Irish Open, primer torneo del DP World Tour que se juega acá y edición número 71 de un torneo que arrancó en 1927. El set-up de campeonato la acorta y la endurece: par 70 y 6.838 yardas, con el 1 y el 13 —dos par 5 en la tarjeta del socio— jugando como par 4 de 498 y 492 yardas.