El links que salió de abajo de una pista de aterrizaje
La Ailsa existe porque el tercer marqués de Ailsa entendió, en 1899, que un ramal de ferrocarril podía convertir un pedazo de costa de Ayrshire en un destino de golf. Willie Fernie trazó trece hoyos que abrieron en 1901; el hotel llegó en 1906, arriba de la loma, mirando el Firth of Clyde. Después vinieron las dos guerras. En la primera el Royal Flying Corps usó el terreno para entrenar pilotos y el hotel funcionó como hospital; en la segunda la RAF aplanó los médanos y tiró pistas de hormigón encima.
Philip Mackenzie Ross pasó dos años, entre 1949 y 1951, sacando el hormigón y tapando el terreno con arena y tierra hasta devolverle la forma de links. La cancha reabrió en 1951. El hoyo 12 se llama Monument por el memorial a los aviadores muertos ahí, que sigue en pie al costado de la calle.
Cuatro Opens y un duelo que le puso nombre al 18
El Open llegó en 1977. Tom Watson y Jack Nicklaus jugaron juntos las dos últimas vueltas —65 y 65 el primero, 65 y 66 el segundo— y terminaron 268 y 269. El tercero, Hubert Green, quedó diez golpes atrás de Nicklaus. En el último hoyo Watson dejó un hierro 7 a dos pies y embocó para ganar por uno. En 2003 el hoyo 18, que hasta entonces se llamaba Ailsa Hame, pasó a llamarse Duel in the Sun.
Volvió tres veces más: Greg Norman por cinco golpes en 1986, Nick Price por uno sobre Jesper Parnevik en 1994, y Stewart Cink sobre un Watson de 59 años en un desempate a cuatro hoyos en 2009. Además hosteó siete Senior Opens —el último en 2012, ganado por Fred Couples—, el Women's British Open en 2002 con Karrie Webb y en 2015 con Inbee Park, cuatro ediciones del Amateur y la Walker Cup de 1963, la primera que se jugó a match de 18 hoyos.
Dos veces empujada contra el agua
En 2016, ya bajo la propiedad de Donald Trump —que compró el resort en 2014 por 60 millones de dólares—, Martin Ebert, de Mackenzie & Ebert, rehízo la cancha entera: cinco hoyos nuevos, todos los greens y bunkers reconstruidos y 247 yardas más de tees. El 9 dejó de ser un par 4 y pasó a ser un par 3 sobre el acantilado; el 10 se convirtió en par 5 bordeando la bahía; el 11 se mudó al borde del mar. El faro de Turnberry se restauró y pasó a funcionar como parada de mitad de vuelta.
La segunda intervención fue en el invierno de 2024-25, cerca de un millón de libras, otra vez con Ebert. El green del 7 se corrió unas 50 yardas hasta el filo de la costa, lo que dejó el hoyo con forma de dogleg, y el tee del 8 se movió a la derecha para enderezarlo y abrir la vista al faro. También se levantaron taludes detrás de los greens del 12 y el 15 y se hicieron tees nuevos en el 14 y el 17. La cancha reabrió en abril de 2025.
Sin Open desde 2009
Turnberry no vuelve a la rota del Open desde ese desempate. El 28 de abril de 2026, al anunciar Royal Lytham & St Annes como sede de 2028, la R&A explicó por qué.
The challenge at Turnberry is a logistical challenge.
La frase es de Mark Darbon, director ejecutivo de la R&A. El argumento es de infraestructura —rutas, tren y camas para el tamaño que tiene hoy el torneo—, y Darbon aclaró que la conversación con el club sigue abierta. Eric Trump se reunió con la R&A en 2025 y las charlas se describieron como positivas, pero el obstáculo logístico no se movió.
El resort está a unos 40 minutos en auto de Glasgow Prestwick y a una hora y veinte de Glasgow. Desde la cancha se ven Ailsa Craig, la isla de Arran y, con día claro, el Mull of Kintyre. Además de la Ailsa, la propiedad tiene la King Robert the Bruce y, desde el 10 de agosto de 2026, Trump's Twelve: doce hoyos par 3 de entre 70 y 206 yardas, construidos por el equipo interno del resort sobre el terreno donde estaba la vieja Arran Course.