Cinco manos sobre la misma arena
Royal Troon abrió en 1878 con cinco hoyos y el trazado de Charles Hunter. George Strath y Willie Fernie lo llevaron a 18 en 1888, y Fernie siguió metiendo mano dos décadas más: hacia 1908 armó un par 3 corto contra una duna al que llamó Ailsa, por la roca de granito que se ve en el Firth of Clyde. James Braid lo rediseñó en 1922 para el primer Open, que llegó en 1923. Alister MacKenzie firmó el Portland, la segunda cancha del club, en 1921. Mackenzie & Ebert, los consultores del R&A, prepararon el Old Course para 2024. El título de Royal llegó tarde, en 1978, con el centenario del club.
El recorrido es de los clásicos de ida y vuelta: nueve hoyos alejándose del clubhouse pegados a la costa, nueve volviendo por dentro. Los primeros seis van con el viento dominante en la espalda y son el tramo donde se hace la tarjeta. Del 7 al 12 el recorrido se mete en las dunas y se pone técnico. La vuelta a casa se juega contra el mismo viento que ayudó al principio, con cuatro par 4 largos y el tojo esperando en los dos lados. En 2024 el Open lo estiró a 7.385 yardas, par 71.
El hoyo más corto del rota del Open
El 8 se llama Postage Stamp desde antes de 1923, cuando Willie Park Jr. popularizó el apodo en Golf Illustrated: los socios ya lo decían por el tamaño del green. Fernie lo había construido con una salida amable — la duna de la izquierda devolvía las pelotas hacia la superficie. Braid terminó con eso: excavó un bunker en la cara de la duna y agregó otro al pie, y desde entonces el green solo se alcanza por el aire.
Las 123 yardas produjeron las dos puntas del registro. En el Open de 1950, el amateur alemán Herman Tissies fue de un bunker al otro y volvió al primero hasta anotar 15, con un solo putt en la cuenta. En 1973, Gene Sarazen lo embocó de un golpe con un hierro 5 a los 71 años, medio siglo después de su primer Open y con las cámaras de la BBC en el tee: fue el primer hoyo en uno filmado del torneo. Ese mismo día, el amateur D.J. Russell también lo hizo en uno.
Un siglo de Opens
Diez Opens masculinos pasaron por acá. Bobby Locke ganó el de 1950 con 279, récord del torneo hasta entonces. Arnold Palmer se llevó el de 1962, Tom Weiskopf el de 1973, Tom Watson el de 1982. Justin Leonard ganó en 1997 y Todd Hamilton en 2004. En 2016, Henrik Stenson cerró con 63 para llegar a 20 bajo par y sacarle tres golpes a Phil Mickelson en la última vuelta. En 2024, con rachas de 48 km/h y un promedio de campo por encima de 74 los dos primeros días, Xander Schauffele ganó con 9 bajo par y una última vuelta de 65 sin bogeys. El único major femenino de 2020, el AIG Women's Open, también se jugó acá: lo ganó Sophia Popov, que había entrado por una exención de última hora.
El club votó en julio de 2016 admitir socias mujeres. La decisión llegó pocas semanas antes del Open de ese año y despejó la discusión sobre su continuidad en el rota.
Para el visitante, el acceso está acotado a lunes, martes y jueves entre mediados de abril y principios de octubre, con tope de hándicap 20 para caballeros y 30 para damas, y edad mínima de 12 años. La cancha se camina: los buggies están reservados a jugadores con certificado médico y los maneja un caddie. Los caddies se piden con anticipación. El dress code es estricto dentro y fuera del clubhouse, y el Smoke Room pide saco y corbata.
El day ticket suma una ronda en el Portland, el 18 de MacKenzie que corre por dentro y por el norte del predio, más corto y más resguardado que el Old. Alrededor, en 40 minutos de auto, están Prestwick — sede del primer Open de la historia —, Western Gailes, Dundonald y Turnberry, que es lo que convierte a Ayrshire en base de viaje y no en parada de un día.