Un club que se compró un ferrocarril
Entre el Bridge of Don y la casa club hay cuatro kilómetros de arena, y durante veinticinco años Murcar los cubrió con un tren propio. La línea de trocha angosta la había tendido la Seaton Brick and Tile Company para sacar ladrillos de Strabathie; el club se la compró en 1924 y la explotó como transporte de socios hasta 1949. Antes de eso, en diciembre de 1908, la fundación se había decidido en una reunión en el Imperial Hotel de Aberdeen, y la cancha abrió en marzo de 1909.
La vuelta se parte en dos mitades con carácter distinto. La ida sale hacia la costa y para el tercer hoyo ya está adentro de los médanos, con el mar del Norte a la vista y fairways que suben y bajan sin aviso; la vuelta se corre tierra adentro y cambia el tipo de problema, con desniveles bruscos y greens de faldas inclinadas que devuelven el approach que llegó corto. Desde negras son 6.462 yardas para un par 71, y el standard scratch de 73 que publica el club dice el resto: la cancha juega dos golpes por encima de su par.
La historia competitiva pasa sobre todo por el amateurismo de alto nivel. En 2006 Murcar estrenó el Scottish Challenge, que el Challenge Tour después se llevó a Spey Valley y a Newmachar: lo ganó Sam Walker con 266 golpes. Del lado amateur están el Scottish Amateur Stroke Play y el europeo de damas juveniles por equipos en 2009, el Scottish Boys en 2012, el europeo de varones juveniles en 2013, y en 2018 las rondas clasificatorias del Amateur Championship número 123.
El club terminó de ponerse al día en 2006. Se reformó entera la casa club y se levantó un centro de práctica con bahías cubiertas, sintéticas y de pasto más un área de juego corto; la reapertura la hizo Paul Lawrie el 7 de mayo. Murcar recibe visitantes los siete días con ventanas horarias distintas según el día, y tiene además el Strabathie, un recorrido de nueve hoyos diseñado por Braid que se juega como dieciocho con salidas de competencia separadas.