La cancha que nació en un hipódromo
En 1869, en el Royal Hotel de Hoylake, James Muir Dowie convocó a un grupo de vecinos para fundar un club de golf. El terreno elegido era la pista del Liverpool Hunt Club, y durante los primeros siete años el campo y las carreras de caballos convivieron sobre el mismo suelo. Robert Chambers, yerno de Dowie, y George Morris, hermano de Old Tom, trazaron los nueve hoyos originales; en 1871 se extendieron a dieciocho y el club recibió el título Royal por el padrinazgo del duque de Connaught. De aquella etapa sobreviven los nombres de dos hoyos —Course y Stand— y la campana de ensillado, que sigue colgada en el clubhouse.
Sobre ese trazado se apilaron después cuatro capas de autoría. Harry Colt reformuló buena parte del campo en los años veinte, incluidos greens nuevos y un hoyo entero. Fred Hawtree intervino en 1966. Donald Steel y Martin Hawtree trabajaron entre 2001 y 2010 para devolverle longitud de campeonato. Y Martin Ebert firmó en 2021 la última reforma, la que el Open estrenó en 2023. Es una de las pocas canchas del Open rota donde se pueden identificar cuatro manos distintas caminando dieciocho hoyos.
Trece hoyos con la línea blanca en juego
Hoylake es un campo llano. Solo seis de sus hoyos corren entre dunas; los otros catorce quedan expuestos al viento que sube del estuario del Dee sin nada que los proteja. El resultado es una cancha que cambia de carácter según el día más que casi cualquier otra del calendario, y que desde el clubhouse no anticipa nada de lo que va a pedir.
La defensa está en los bordes. Trece de los dieciocho hoyos tienen out of bounds en juego, y buena parte de ese fuera de límites es interno: corre por dentro de la propiedad del club, marcado por los cops, unos lomos de tierra bajos que atraviesan el campo. El primer hoyo del socio es la carta de presentación —dogleg cerrado a la derecha, con la línea blanca de ese lado sobre el campo de práctica y el clubhouse del otro—. El error no se paga con un rescate desde la arena: se paga con golpe de penalidad y volver a jugar.
Un siglo y medio de campeonatos
El Open se jugó acá trece veces, de 1897 a 2023. Harold Hilton, socio del club, lo ganó como amateur en la primera de ellas. Bobby Jones se llevó la de 1930, la segunda pata del Grand Slam. Roberto De Vicenzo ganó la de 1967. Tiger Woods se impuso en 2006 sobre un campo tan seco y firme que usó el driver una sola vez en cuatro días. Rory McIlroy ganó en 2014 y Brian Harman en 2023, la primera edición sobre el trazado de Ebert.
La hoja de servicios amateur es todavía más larga. El primer Amateur Championship de la historia se jugó en Hoylake en 1885, y el club lo hospedó diecinueve veces —la última en junio de 2026, cuando el irlandés Stuart Grehan ganó la 131ª edición 1 up en una final de treinta y seis hoyos—. Acá se disputó también el primer match internacional entre Escocia e Inglaterra, en 1902, y la primera Walker Cup contra Estados Unidos, en 1921. John Ball, socio del club, ganó ocho Amateur Championships y fue el primer inglés y el primer amateur en llevarse el Open.
Cómo se entra hoy
El club recibe visitantes los lunes, martes y viernes, sujeto a disponibilidad, y pide handicap vigente. Quien juega tiene acceso completo a las instalaciones bajo la fórmula que el propio club usa: los visitantes de Hoylake son socios por el día. Se camina —el buggy está reservado a quienes presentan certificado médico— y el caddie se reserva con anticipación a través del profesional. El código de vestimenta rige dentro y fuera del campo, con chaqueta y corbata en la planta alta del clubhouse después de las seis.