Ochenta y tres años entrando en bote
En septiembre de 1887, cuatro hombres cruzaron a remo el canal que separa Malahide de la lengua de tierra que los vecinos de North Dublin llamaban the Island. Tres años más tarde, diez de ellos formalizaron el club: abogados, banqueros, el dueño de la cervecería Mountjoy y un fabricante de jabón, sin una sola conexión militar, cosa poco frecuente entre los clubes irlandeses de esa época. El acceso siguió siendo por agua durante más de ochenta años. Para llamar al botero desde la orilla equivocada había un disco rojo y blanco montado sobre una bisagra en la pared del pabellón: cerrado se confundía con la pared, y girado mostraba la cara pintada, que se veía desde el otro lado del canal. El camino por tierra llegó recién en 1973.
Una cancha que nadie firmó
El club es explícito en su propia historia: el diseñador de los primeros dieciocho hoyos es desconocido. Michael Horish, un chacarero de la zona, preparó el terreno con guadañas y máquinas de cortar, y el trazado siguió los valles entre las dunas por donde ofrecían menos resistencia. El primer arquitecto con nombre entró en 1973, casi un siglo después de la fundación: F.W. Hawtree firmó un rediseño que Eddie Hackett llevó a la obra, con modificaciones propias. Martin Hawtree dibujó más tarde el par 3 del 4, que nació como hoyo de repuesto —para tener dónde jugar mientras se trabajaba en otro— y terminó quedándose en el recorrido.
Doce par 4 y un solo drive ciego
Par 72 y 6.439 metros desde las blancas, repartidos en doce par 4, tres par 5 y tres par 3. La tarjeta no esconde dónde está la dificultad: el 1 es índice 4 y el 18 es índice 1, así que la ronda abre y cierra con dos de los cuatro hoyos más duros. Hay un solo drive ciego en toda la vuelta, el 6. Y los tres par 3 son cortos sobre el papel: el 4 no llega a los 145 metros, el 16 pide un hierro largo cuesta arriba y el 13 cruza la playa en el extremo sur del predio, donde el terreno se abre al estuario de Broadmeadow y no queda una duna que corte el viento.
La tarjeta nombra el lugar
Los dieciocho hoyos tienen nombre y casi todos apuntan a algo que se ve desde el tee: Lambay por la isla que asoma al norte, Ireland's Eye por la que queda al sur, Broadmeadow por el estuario, Cois Trá —«junto a la playa» en irlandés— por lo que corre al costado. El 14 se llama Old Clubhouse y ahí sí el nombre mira para atrás: en ese terreno estuvieron el clubhouse y el tee del 1 durante las décadas en que se entraba desde el agua. La sede se corrió al otro extremo del predio cuando llegó el camino, y el hoyo se quedó con el nombre.
Un siglo de campeonatos amateur
El punto más alto llegó en 2019, cuando el club fue sede compartida de The Amateur Championship junto con Portmarnock: recién la segunda vez en la historia del torneo que el R&A lo sacaba de Gran Bretaña, después de la propia Portmarnock en 1949. Los 288 jugadores hicieron las dos vueltas de clasificación repartidos entre las dos canchas y los 64 que pasaron el corte cruzaron al match play. Ganó James Sugrue, de Mallow. El Irish Amateur Open volvió acá en 2022 y 2023, el Irish Women's Amateur Close pasó en 1990 y 2004, y el Irish PGA se jugó en 1999: lo ganó Neil Manchip por tres golpes sobre Darren Clarke.